Max, el principio de todo ♡
01 / PERÚ
Buscaba al perro perfecto.
Encontré a mi maestro.
Hace catorce años llegó Max, mi primer dogo argentino. Quería darle lo mejor y enseñarle todo para que fuera ese perro «perfecto» que tenía en la cabeza.
Cuanto más aprendía, más claro lo veía: ese perro no existe. Existen individuos, con sus gustos, emociones, fortalezas y dificultades. Max me llevó a formarme, pero también a cuestionar lo que creía saber.
Dejé de preguntarme cómo conseguir que obedeciera y empecé a preguntarme qué necesitaba. Ahí empezó House of Dogos.
En 2026 me despedí de Max, después de cuatro años de lucha contra el cáncer. Acompañarlo me llevó a formarme también en nutrición, terapias complementarias, manejo del dolor y acompañamiento a perros senior con patologías.
Con él aprendí otra parte de la convivencia: seguir escuchando y adaptándonos cuando sus necesidades cambian.
Gracias por cambiarme el camino, Max. Siempre conmigo.













